jueves, 14 de junio de 2012

Asociación


"me descarne los pies en las montañas 
buscando el origen de los ríos..."
Cesar Vargas
La noche es un árbol
de raíces estrelladas en el vientre de mi patria
crece en el monte la voz de la historia

Estoy de pie
las sienes expandidas en azul
y veo
La luna hunde su brazo oscuro en la tierra
vertical llega la luz
antes de disolverse sobre el sueño de los hombres
En la herida del deseo brota la sabia

cuerpo profundo
una aventura sin mapas

los caminos se abren porque arden desde el interior
y repiten su origen
trazos que zurcan el mundo entero
nacen en el abrazo
y son melodías transparentes al amanecer
árbol de agua que atestigua
El principio fue siempre el placer








lunes, 4 de junio de 2012

Como sea

Vuelvo sobre el día con el movimiento latiendo hacia el interior.
Adentro se va la tristeza,
mar y viento embravecido.
Navegante en harapos al amanecer,
barcos de papel en los bolsillos,
arena entre los dientes.
Reverbera este naufragio
y no importa el silencio.
Desvestidas de abrazos van las semillas,
yo las oculto debajo de la ropa,
profundidad en movimiento, 
es tiempo de andar.

jueves, 2 de febrero de 2012

un día

Amapolas sobre la boca del tiempo,
perfume que canta otro mundo porvenir.
La mano apenas si te alcanza,
pero tu cuerpo resplandece en el paraíso que intuyo.

lunes, 23 de enero de 2012

Basta.

Hay verdades que son hierro caliente pesando en medio de las costillas.
Desgarran la carne de los que miran para otro lado como si nada sucediera,
dibujan a fuego el mapa del error y la omisión para que no tengas posibilidad de arrepentirte.
"Siempre estamos eligiendo"- reza el machete que te ofrece el dolor.
Pero hay algo antes que te nubla la mirada.
Nunca llegas a ver el brazo extendido segundos después de dar el salto sobre el abismo.
Dicen que es necesario pasar el pavor de sentir el olor de la piel chamuscada,
la sangre correrá cuesta abajo
deslizándose entre las piernas como serpientes agónicas que buscan piedad en la tierra.
Sobreponerse al espanto
entre tanto hipócrita es militar la esperanza. 
Pero el cuerpo igual se queja.
En la espalda se anudan las muertes que no se van con el río,
en la espalda
se cuelgan con sus ganchos invisibles las veces que te negaste
y abriste tus flancos para que las huestes del deber y el abuso de tu semejante
cercenen tu capacidad de vuelo.
Por eso este despertar te pesa tanto.
Los grilletes sobre tu cuerpo mujer hambrienta
saben de la fórmula exacta de tu alquimia.
Escucharla solo es posible atravesando estas horas mustias,
el deshielo de tu rostro alucinado,
la mueca de la calma se estrella al llamado de tu sangre en rebelión.
Ya nunca parirás esclavos ni víctimas de tu propio hambre.

BusCo.Me

Romperse la cabeza y desandar la forma.
Desde la izquierda llega la línea en donde leer el mundo y sentirse a salvo.
Pero hay más.
Más allá de lo que toco o ves.
Envase de tiempo y guerra.
Cuerpo adentro se levantan ruinas circulares.
Piedras sobre piedras sopladas entre llamas y alcohol.
Dulce y espeso se tatuaron los mapas del aliento; piezas desperdigadas en la inmensidad para construir un cuerpo en el ojo del viento.
El plan del universo fracasa.
Apenas si soy un signo huérfano mirándote detrás del vidrio,
no he logrado juntar los pedazos.
Un no lugar es mi existencia.
Solo podes admirarme,
la nube pierde consistencia al contacto.
Por eso te estoy queriendo y no quiero que me toques.
El laberinto es hondo en la boca del estómago
cuerpo adentro todo encuentra su lugar.
Yo/
que soy un no lugar/
que no pertenezco,
que no estoy
y soy.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Vuelos en Bandada (Feria del libro)

1.
Con la garganta estaqueada en luz,
comienzo a cantar
y la libertad me colma la boca de polen
Es que la luna al fin acepta traducirme al mundo,
dejarme rozar el torrente
y tomar forma para bailar entre mortales.
¿Por qué entonces, tristeza,
tomás mi sangre para naufragar?
¿por qué entonces, me ocupás soledad todo el cuerpo,
expropiándome el derecho al vínculo,
al contacto,
a la certeza de un puerto vecino?
y huelo mi piel destilando viento,
deseos de carnaval y almizcle
pero apenas si rozo el puente te desvaneces.
¿Por qué vida, te me haces tan inalcanzable?
Fantasmal e iluminada en rojo
apenas si rozo tu vestido se vuelve hilachas entre los dedos,
y un sabor a besos que no eran para mi se esparce en mi lengua.
Yo,
que respiro campo sol de mañana,
que extiendo mis brazos intentado abarcarte,
y sonrío con el sonido de las palomas haciendo el amor en mi ventana
¿Qué pasa?
Dónde está mi rinconcito cálido,
el hornero,
las calles de mi barrio,
el sabor de los chicles de frutilla,
el jolgorio de harina y membrillo de las mañanas domingueras.
Por qué me ridiculizas con este vuelo trunco,
con estas palabras que no te alcanzan,
que enmudecen frente a los portazos
y me oprimen el pecho cuando la razón me apunta inquisidora.
Un vagón cargado de cachivaches de circo en mitad del asfalto,
una calle ciega,
una polilla quemándose las alas contra el alumbrado público
y nada parece haber sucedido:
cenizas en el viento,
pétalos violetas,
un desparramo de plumas contra el muro
y la sonrisa que resiste.


2.
Cómo decirlo: no hay palabras nuevas.
Es la vida, repitiéndose una vez más.
Cómo decir pájaro, sudor, esperanza.
Cómo decir fuego, libertad, carnaval.
Es eso: una red de viento,
huracán que nace en este abrazo multitudinario.
Un camino polvoriento,
marcado por la sombra y la semilla,
marea de voces, colores y tiempos.
Vamos todos juntos,
esferas luminosas ardiendo sobre la arena,
escurriéndonos en el relato de lo que viene.
Es el murmullo,
la celebración de un sueño que nos atraviesa desde el plexo,
atravesando las murallas del espacio,
simplemente un puente, pasadizo, túnel.
Encastres, la misma sangre estallando en cada latido.
Espíritu invencible, secreto, alimentado por el hambre,
nacido bajo el sol calcinante,
un cuerpo que comenzó a gestarse el día en que dos miradas se cruzaron bajo el sudor
y se vieron espejo/ hermanos/ la boca cosida por el cansancio.
Cuerpo mutilado demasiadas veces,
desterrado,
ha rondado las alcantarillas y los cementerios,
apenas una luz tenue/ una espalda en sombras/ un mapa en la piel/
células esparcidas en la clandestinidad del ocaso/
ahora vuelve a las calles a expandirnos los pulmones, a recordarnos lo que de verdad somos.
Y así/ la lucha se percibe detrás de cada uno de nosotros,
venimos con los pies cansados pero el alma abierta en una fiesta porque
se percibe, se sabe, hay mucho por delante
pero un día/
vamos a cabalgar el amanecer.

3.
“Respira, tienes la obligación de merecer tus sueños”
César Vargas “El libro de la alegría”

Buscó hacerlo/
Lo rompió antes de saber si se arrepentía/
Fue un acto mecánico/ necesario
Después vino el frío/
la orfandad/
el aprender a proteger la respiración/
las flores que se mueven en la sangre/
la semilla que resultaba ser
Maldijo la placenta que aún latía sobre su piel/
maldijo la decisión irrevocable/
puteó por lo bajo/
se asfixió de miedo/
hasta que el grito desgarro el tiempo
“Bienvenida - dijeron- Respira, tienes la obligación de merecer tus sueños”

jueves, 1 de septiembre de 2011

Arde el amanecer en el horizonte/
naves eternas viajan en el fuego
y el polvo de las primeras mujeres
vuelve del tiempo tarareando la música que une al mundo.
Las mismas pasiones.
Los mismos dolores.
Murmullos que cuentan que son iguales
los laberintos que vamos a transitar hasta llegar al centro del mandala.
Algunos lo recorren.
Otros mueren de miedo